Los últimos datos publicados por la Oficina Central de Estadística de Polonia (GUS) muestran una divergencia creciente entre el mercado laboral y la dinámica salarial al cierre del tercer trimestre de 2025. Mientras el empleo continúa debilitándose, las remuneraciones mantienen un crecimiento nominal significativo, reflejando presiones salariales persistentes en un entorno de desaceleración económica.
Caída anual del empleo en el sector empresarial
En septiembre de 2025, el empleo promedio en el sector empresarial —que recoge las empresas con más de 10 empleados en sectores como industria, construcción, comercio, transporte, TIC y servicios profesionales— se situó en 6.409,9 miles de puestos equivalentes a tiempo completo, lo que supone un descenso interanual del –0,8% . En comparación con agosto, el ajuste fue leve (–0,1% mensual), pero confirma una tendencia contractiva iniciada en primavera.
Este retroceso sugiere que las empresas están respondiendo con cautela al deterioro del entorno macroeconómico, optando por reducir costes laborales antes de activar despidos masivos. La duración de esta fase será clave para evaluar si se trata de un ajuste temporal o el inicio de una fase más amplia de enfriamiento del mercado de trabajo.
Los salarios siguen creciendo, pero se moderan mes a mes
En contraste, el salario mensual bruto promedio alcanzó 8.750,34 PLN, lo que representa un aumento interanual del 7,5% . Este ritmo sigue siendo notable desde una perspectiva nominal, aunque el dato mensual mostró un ligero descenso del –0,2% respecto a agosto, señal potencial de estabilización tras los fuertes aumentos registrados desde enero, impulsados por la subida del salario mínimo legal a 4.666 PLN (+8,5%) .
El hecho de que los salarios sigan creciendo claramente por encima del empleo indica que las presiones salariales continúan alimentadas por sectores con mayor tensión estructural, como TIC, servicios financieros o ingeniería avanzada, donde la competencia por talento sigue siendo elevada.
Implicaciones macroeconómicas
- Disminución del empleo → posible señal temprana de enfriamiento económico.
- Fuerte crecimiento salarial nominal → potencial presión adicional sobre los costes empresariales e inflación de servicios.
- Ligera caída mensual del salario → posible inicio de una normalización tras ajustes regulatorios y negociaciones sectoriales.
Conclusión
La fotografía laboral de septiembre confirma que la economía polaca está entrando en una fase más frágil: el empleo empieza a ceder, pero los salarios aún reflejan la inercia de un mercado laboral recientemente tensionado. Este desajuste podría mantener viva la presión inflacionaria en el corto plazo y dificultar una flexibilización rápida de la política monetaria.


